“…¿qué es un heterónimo? A menudo heteronimia y seudonimia se han empleado incorrectamente, pues no son términos equivalentes. Un seudónimo supone pensar y sentir in propia persona, pero firmar con otro nombre. Tal es el caso, por ejemplo, de Neftalí Reyes quien se firmaba Pablo Neruda. Un heterónimo en cambio, supone pensar y sentir como otra persona lo haría. La heteronimia, pues, implica un ejercicio extremo de abstracción, de depersonalización: crear una mentalidad, una personalidad y una sensibilidad idealmente distinta de la propia y, sobre esa base, una obra de arte. De tal suerte, la obra de Fernando Antonio Nogueira Pessoa es una y al mismo tiempo pretende ser muchas.”
Fernando Pessoa un místico sin fe, Andrés Ordóñez.
Altagracia Villa Fierro. Se recurre figura literaria del heterónimo para designar y clasificar un autor, elaborando un origen y contexto de autenticidad a partir del diseño y la producción consciente de abalorios para hacer joyas con textiles residuales. Altagracia es puesta en circulación como colección de accesorios artesanales junto a un imaginario y subjetividad particular. El ejercicio de la artesanía autodidacta que acompañó este proyecto narrativo, permitió desarrollar las derivadas textiles: Jardín de las delicias, Nubes y El buen Jugar, así como también, la ficción pictórica de Blanca Ester. Con Altagracia se profesionaliza mi condición de espigadora; aprendí a observar de manera acuciosa y detenida la memoria de los restos.

Blanca Ester Verdugo. A partir del hallazgo de 158 tarjetas postales que exhiben ruralidad pintada al óleo se recurre a la ficción de la figura literaria del heterónimo para: crear, designar y clasificar un autor elaborando un origen; un contexto de autenticidad a partir de las imágenes y la narrativa de Francisco Hederra Concha.

